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domingo, 28 de febrero de 2021

LA LENGUA DESATADA

 

                                                                Imagen de la Red

          Queridos amigos y visitantes, como bien habéis podido comprobar llevo más de un mes sin escribir. No ha sido por falta de ganas, pero el exceso de trabajo ,las obligaciones familiares y también mis antiguos problemas con la visión, me han tenido un tanto "secuestrada". Ya me encuentro un poquito más relajada y mejor, aunque lo de los ojos terminará en operación , seguramente, pero no es algo grave y será más adelante.

          Os agradezco el interés que habéis demostrado muchos de vosotros al no verme por aquí. ¡Ya estoy de vuelta! Dispuesta a retomar la actividad y a o ponerme al día poco a poco.

          Os dejo, para empezar este pequeño relato de una" lengua desatada", que espero os resulte entretenido.

LA LENGUA DESATADA

Imagen de Red

          Carmencita llevaba trabajando en el restaurante bastantes años, y durante todo ese tiempo había soportado infinidad de humillaciones por parte de doña Adela, una jefecilla de tres al cuarto que se creía más lista que nadie y cuya única táctica para imponer respeto y disciplina en el trabajo eran los gritos y descalificaciones.

          Carmencita ya estaba cansada de aguantar improperios. "Un día de éstos la voy a soltar cuatro cosas, un día de éstos no me voy a contener y la vamos a tener gorda, un día de éstos...", se decía a sí misma, pero ese día nunca llegaba, y la buena de Carmencita tragaba y tragaba sin rechistar.

          Sin embargo la cuerda cada vez se tensaba más y solo esperaba el momento oportuno para estallar y liberar su tensión. Y ese momento llegó el día que doña Adela acusó a su camarera de haber llegado tarde al trabajo. ¡A ella, que siempre había cumplido religiosamente con el horario!.

          Aquella si fue la gota que colmó el vaso, y Carmencita  estalló esta vez en un arrebato de ira sin precedentes. De su boca empezaron a salir todos los reproches que llevaba acumulados de mucho años atrás. Su lengua se soltó como si tuviera vida propia, de tal manera que no solo expuso las quejas que llevaba acumuladas año tras año,  sino también todo lo que pensaba de su jefa, sin dejarse nada. Se vació por completo, dejando al descubierto sus pensamientos y reproches como si la hubieran abierto en canal.

          Mientras tanto, doña Adela no daba crédito a lo oía. De la impresión se quedó muda y anclada en el suelo. Sin mover un solo músculo,  mientras su rostro iba cambiando de color, rojo, verde, blanco, amarillo... Cuando recuperó el habla lo único que acertó a decir fue:

          -¡Queda usted despedida!

          Y Carmencita, sin pensárselo dos veces, se quitó el mandil, lo tiró con rabia al suelo y salió por la puerta con la frente bien alta, como los toreros cuando hacen una buena faena.

          Ya en la calle, y cuando recuperó la compostura, quedó admirada de sí misma y aquella valentía que había salido no sabe de dónde. Felicitó a su lengua por haber sabido poner las cosas en su sitio, aunque ella no le hubiera dado permiso para ello, y comenzó a andar, con paso firme y decidido, aliviada del peso que cargaba a sus espaldas desde hacía tanto tiempo.

 


          

viernes, 22 de enero de 2021

EL CASTING

 


Hace unas semanas descubrí un generador de historias (Storynator). Me pareció algo muy divertido y me decidí a escribir algo con todos esos ingredientes disparatados que se proponían. No sé si habrá quedado bien pero por lo menos yo me divertí mucho haciéndolo. Aquí dejo el resultado.

               EL CASTING

La sala de espera de los estudios Sexyboom está llena a rebosar. Hombres y mujeres de todo tipo y edad han acudido al casting que esa mañana se realizará para la próxima película porno.

Un señor con bigote y gafitas redondas se mira impaciente el reloj esperando su turno.

-Perdón, ¿puedo sentarme aquí?-le pregunta una señorita rubia de muy buen ver pero con una halitosis que tiraba de espaldas.

-Si, claro, cómo no- contesta el señor de bigote apartándose un poco y mirando otra vez el reloj.

-¿ Y usted también ha venido a lo del casting?-pregunta ella por hacerse la simpática.

El hombre, tapándose disimuladamente la nariz le contesta:

-Si, así es, con el coronavirus me he quedado sin empleo- y vuelve a mirar el reloj.

- A mí me ocurrió algo parecido-dice la chica, y el hombre se vuelve a tapar la nariz, alejándose un poco- Era vendedora en una inmobiliaria que tuvo que cerrar por falta de ventas.

-¡No me extraña! ¡Con este olor!- dice para sí el señor.

-¿Ha dicho algo?-pregunta ella.

-No, no , nada- Pero para sus adentros pide con todas sus fuerzas que no le toque como compañera de reparto.

-¿Y a qué se dedicaba usted?-quiere saber ella.

- Era arqueólogo, en una buena empresa, pero con la que nos está cayendo, nos despidieron a todos.

Y en ese momento escuchan sus nombres por el altavoz: " Basilio Ruíz y Rosa Bermúdez, pasen a la sala número 3".

Nerviosos los dos se levantan, se recomponen un poco la ropa y entran.

Un tipejo calvo  y barrigudo les tiende la mano y se presenta como el director. Les ordena situarse en mitad de los focos e interpretar una tórrida escena amorosa..

Basilio se acerca a Rosa. Se mira el reloj, piensa que no va a poder soportar el olor nauseabundo que sale de la boca de ella. Intenta no obsesionarse, no pensar, no pensar, no pensar...Al final consigue dominarse, la coge por la cintura y le da un tímido beso en los labios, pero Rosa le atrapa bien, le besa a lo grande, y Basilio se olvida por completo del mal aliento y se entrega de lleno a la faena.

-¡Corte, corten!- se oye una voz detrás de los focos.

Es una mujer algo estrafalaria, bajita, gorda y con peluca, vestida de rockera, que de buenas  a primeras parece que lleva al voz cantante. Pero entonces, ¿dónde está el director de la película?

Los aspirantes a actores no salen de su asombro, cuando por las cortinas del fondo ven aparecer a dos enfermeros con una camisa de fuerza y se la ponen a la mujer. Ésta forcejea. No quiere que la sujeten y se resiste, como consecuencia de ello la peluca se cae y aparece el director de cine.

-Disculpen- dice uno de los enfermeros- Se ha escapado del psiquiátrico. No sabe lo que hace. Tan pronto piensa que es un hombre como una mujer. Ustedes no se preocupen que ya nos lo llevamos.

Los aspirantes se miran sin entender nada, se encogen de hombros, y sin pensarlo dos veces, con una urgencia que no admite demora, se deciden a terminar lo empezado. Mientras, a lo lejos, se oye la voz del director que dice..."¡Suéltenme, suéltenme de inmediato! ¡Esto no es lo que parece!"



domingo, 26 de julio de 2020

EL CUMPLEAÑOS


EL CUMPLEAÑOS

          Era el día de su cumpleaños. Un día como otro cualquiera, pensó nada más despertarse. Después de tantos años ya no se acordaba de los que cumplía. Tenía que echar las cuentas para saberlo con exactitud, y después de todo...¡qué importaban ya los que hiciera!. Uno más , uno menos, daba igual. Tendría que seguir aguantando el dolor artrítico de la rodilla, el de la cabeza, la insuficiencia cardíaca y otras cuantas cosas más que, no por ser su cumpleaños, iban a desaparecer. Tampoco esperaba visitas. Sus hijos y nietos vivían demasiado lejos de la residencia...¡y ya se sabe! los trabajos, los colegios, las obligaciones y los horarios les impedirían estar con ella ese día. Tendría que conformarse con  alguna llamada telefónica.

          Así pues, con el ánimo un tanto decaído, cogió el bastón, salió al pasillo y se dirigió al comedor para desayunar. Tomó asiento en su mesa de siempre, se sirvió el café y cogió unas galletas del plato que estaba en el centro de la mesa, pero al levantar la servilleta, debajo de ésta, cuidadosamente colocado, encontró un paquetito envuelto en papel de regalo. La sorpresa hizo que todos los resortes de su cuerpo se pusieron en pie, el corazón a galope tendido, los nervios desbocados y la cabeza dándole vueltas. Con manos temblorosas lo abrió y quedó al descubierto una figura tallada en madera de fabricación casera, pero muy bien elaborada, con un escueto mensaje que decía

          "¡Muchas felicidades, Julia!"

 

            Desconcertada y con el rubor devorándola viva, levantó la vista y se fue a encontrar de bruces con unos ojos de color de miel, tan ancianos como los suyos, que la miraban llenos de ternura.  Mil mariposas le corrieron por la tripa como si tuviera quince años.

          Y entonces, en ese mismo momento, ocurrió algo sorprendente. El sol brilló con mayor intensidad y la mañana resplandeció como nunca llevándose lejos los dolores del cuerpo y el desánimo del alma. Era el día de su cumpleaños, y algo hermoso, más viejo que ellos dos, estaba empezando a nacer. 

Aprovecho para felicitar a todos los abuelitos y abuelitas, asi como a los Joaquines y Anas.

¡MUCHAS FELICIDADES!


miércoles, 27 de mayo de 2020

REVOLUCIÓN DE LOS CUENTOS (PARTE III)

Y vamos ya con la tercera y última parte de este teatrillo. Veamos qué les ocurre al Lobo , la Bruja y el capitán Garfio. Recordad que se habían quedado dormidos con los polvos sedantes de Wendy, que pretendía imponerse en su camino para que no salieran del cuento.Mientras tanto, ella con el Príncipe y uno de los Cerditos les robaban los objetos que les daban fuerza y poder.
¿Conseguirán nuestros protagonistas burlar a sus adversarios?
  Solo tenéis que seguir leyendo y todo se irá viendo.

(Aparece Wendy muy contenta)


WENDY: ¡Ja,ja,ja! ¡Todo ha salido a pedir de boca! Aquí tengo la espadita del capitán! ¡Qué se habrá creído! Engañarme a mí tiene un precio.¡Ja,ja,ja!

PRINCIPE: ¡Y yo traigo la preciada escoba de la bruja. No entiendo cómo la tiene tanto cariño si solo es un viejo trozo de madera

          (Ríen los dos y aparece el cerdito)

CERDITO: Bueno, a mí me ha costado un poco más cortarle las uñas al Lobo. ¡Las tenía más duras que una piedra! Mucho casting y mucho cambiar de cuento pero de ducharse y asearse poco,  o mejor dicho nada, porque las tenía llenas de mierda, que he tenido que coger unos guantes y una mascarilla para realizar la operación.

PRINCIPE: Bien, todos hemos cumplido nuestro trabajo. Los tránsfugas están durmiendo como bebés ¡Menudo chasco se van a llevar mañana!

WENDY: ¡Vamos a celebrarlo! ¡Tengo unas ganas de marcha!

          (Suena una música de discoteca)

CERDITO: ¡Voy a por unas cañas de zumo!

          (El Cerdito se vay quedan solos Wendy y el Príncipe)

WENDY: ¿Bailas conmigo, guapetón?

PRINCIPE: ¿Pero tú no estás enamorada de Garfio?

WENDY: Si, pero ahora está fuera de circulación…y tú…¡eres tan apuesto!

PRINCIPE: ¡De acuerdo, Wendy, pero de esto ni una palabra a Blancanieves!

WENDY: ¡Oh, no, ni una palabra!

          (Los dos ríen alegres y desparecen. La noche trascurre y cn las primeras luces del alba aparecen la Bruja, el Lobo y Garfio tirados en el suelo durmiendo. El primero en despertar es Garfio. Se levanta, se despereza, se estira, va a coger su espada para ponérsela al cinto y no la encuentra)

GARFIO: ¡Maldita sea! ¿Dónde la habré dejado? Juraría que la tenía aquí cuando me fui a dormir ( La sigue buscando, piensa, se rasca la cabeza, da vueltas por el escenario, rebusca por todas partes. Nada. Muy preocupado, avisa a la Bruja que todavía duerme plácidamente) ¡Bruja, Bruja, despierta en seguida! ¡No encuentro mi espada!

BRUJA: (Se levanta despacio, frotándose los ojos) ¡Qué pasa, hombre, a qué vienen esas voces! Estaba soñando con unas vacaciones en Benidorm y me has interrumpido…

GARFIO: ¡Déjate de vacaciones que no está el horno para bollos! ¡No encuentro  mi espada! ¡Y estoy tan seguro como que la mar es salada, que la dejé aquí mismo anoche antes de acostarme.

BRUJA: ¡Qué raro! (descubre horrorizada la falta de su escoba y grita como si hubiese visto una aparición)

GARFIO: ( asustado) ¿Qué pasa?

BRUJA: ¡Tampoco tengo yo aquí mi escoba! ¡Y no duermo nunca sin ella! (llorando) ¡Qué voy a hacer ahora! Ella fue siempre mi compañera de viaje, si no la tengo a mi lado me siento perdida (sigue llorando y con el bullicio se despierta también el Lobo)

LOBO: (se mira las pezuñas) ¡Maldita sea mi suerte! Alguien me ha cortado las garras mientras dormía . Mirad como me las ha dejado ¡Tan peladas como mi culo! ¡Todos los animales del bosque se reirán de mí! No soy más que un pobre lobo indefenso ¡A quién voy a asustar? ¿Quién me va a querer en sus historias? ( Se pone a llorar también)

BRUJA: ¡No llores, querido! Lo tuyo tiene solución. Las uñas, al fin y al cabo, vuelven a crecer, pero míranos a nosotros, también nos han robado la escoba y la espada…¡y esas no se reproducen!

LOBO: ¿Pero qué me estás diciendo?

GARFIO: ¡Lo que oyes! ¿Recuerdas aquel sueño tan pesado que teníamos anoche?

LOBO: ¿Cómo se me va a olvidar? Si yo no era ni persona, ni animal, ni nada…¡Parecía un zombi!

GARFIO: ¡Pues ahí está! El veneno de la carta nos produjo un sueño tan pesado que no pudimos resistirnos, y una vez dormidos, Wendy y sus amigos aprovecharon para robarnos.

BRUJA: ¡Y no son tontos, no! ¡Nos han robado precisamente las cosas que más queremos!

GARFIO: Aquellas con las que nos sentimos más fuertes. Porque dime, Bruja ¿qué eres tú sin tu escoba? ¿Cómo vas a poder embrujar a nadie? Y tú, Lobo ¿Qué vas a hacer sin tus garras? Que , aunque no te comieras a nadie, por lo menos asustabas y todos te tenían un respeto ¿Y yo sin mi espada? Con la que he luchado y vencido al mismísimo Barbanegra…¿ o fue Barbaverde?

BRUJA: ¡Adiós a la fama, al éxito, al cambio de vida que tanto deseaba!

LOBO: ¡Pero cómo que adiós a todo! ¡De eso ni hablar! Yo no he hecho este largo viaje para nada. No puedo volver al cuento de esta manera. Si antes se reían de mí, ahora ¡ni te cuento! Además, cuando salí decidí cambiar completamente y eso es lo que voy a hacer. ¡Me presentaré al casting con garras o sin ellas! Casi mejor sin ellas porque así me darán un papel diferente, que es lo que quiero ¡Estaría bueno!

BRUJA: ¿Sabes Garfio? Creo que el Lobo tiene razón. No estamos aquí para seguir haciendo lo de siempre. Si no tenemos ni espada ni escoba…¡Pues mucho mejor! ¿Es que no somos capaces de hacer otras cosas interesantes?

GARFIO: ( dudando) Bueno…yo en realidad lo único que quería era huir de esa pesada y plomiza de Wendy. A mí la vida de marino me va…

LOBO: ¡Pues escúchame bien! Si te cambias a los cuentos orientales podrás seguir siendo marino, y además me han contado que Sherezade…¡está de muerte! ¡Mil veces mejor que el montón de barraganas con las que andas!

GARFIO: ¡Me gusta, me gusta! ¡Esto último me ha convencido!

BRUJA: ¡Pues venga, no perdamos tiempo!

          ( La Bruja saca de la maleta ropa para caracterizarse de forma diferente. El Lobo se viste de señor elegante, la Bruja de chica moderna, y el Capitán sigue siendo pirata, pero se cambia algunos elementos. Mientras se cambian van haciendo comentarios entre ellos)

BRUJA: ( al Lobo) ¡Menuda transformación, querido! ¡Cualquiera te conoce! ¡Quién te ha visto y quién te ve, con ese traje eres capaz de despistar a cualquiera! Vamos, que si pasan por aquí los Tres Cerditos seguro que no te reconocen.

LOBO: (alegrándose) Tampoco tú estás nada mal, guapetona! No sabía yo que detrás de ese gorro de bruja se escondía tan singular belleza.

BRUJA: ¡Ya ves, hijo mío! Y yo todas las mañanas preguntándole al espejo que quién era la más guapa del reino…¡y el muy imbécil diciendo que Blancanieves!

LOBO: ¡Si es que los hay tontos!

GARFIO: ¿ Y a mí? ¿No me vais a decir nada?

BRUJA: ¡Uy, disculpa! ¡Tú también estás que lo viertes! ¡Menudo pirata! ¡Si hasta me dan ganas de tener un romance contigo! Ese parche en el ojo te hace más interesante

LOBO: ¡Con esa planta te pedirán en matrimonio no tardando!

GARFIO: ¿Deja, deja, no hables de casamientos que me da urticaria!

BRUJA: (palmeando) Bien, ¿Estamos todos preparados? Pues ¡al lío! Vamos a darnos prisa no se nos adelante Wendy y sus secuaces, y nos amarguen la fiesta otra vez. ¡Sobre todo no os pongáis nerviosos y actuad con naturalidad!

          (Se acercan los tres, se ponen sus manos derechas una encima de otra )

TODOS: ¡Uno para todos y todos para uno! ¡Mucha mierda!

          (Salen del escenario. Se oscurece. Cuando vuelven las luces aparece la sombra del escritor sentado en una mesa. Por el otro lado asoman la Bruja, Garfio y el Lobo con sus nuevos trajes)

BRUJA: ( a sus compañeros) ¡Venga, es el momento!

          (Se acercan. El escritor se da cuenta de su presencia)

ESCRITOR: ¿Y vosotros, quiénes sois? ¿Qué hacéis aquí?

LOBO: Nosotros…bueno…ehhh…(duda nervioso y se adelanta la Bruja)

BRUJA: ¡Hemos venido por lo del casting!

ESCRITOR: ¡Ah, muy bien! Pero todavía no he pensado cual será el argumento

LOBO: ¿El argumento? ¡Eso es lo de menos! ¡Busque primero los personajes y ya saldrá después el argumento!

ESCRITOR: ¡Está bien! ¿Qué experiencia profesional tenéis?

BRUJA: Yo he trabajado siempre como bruja. He actuado en Hansel y Gretel, la Bella Durmiente, el mago de Oz…¡Y últimamente en Blancanieves! Le aseguro que siempre he realizado maravillosamente mi papel ¡Los niños me odian a muerte! …¡Pero ya es hora de hacer otras cosas!

ESCRITOR: (sorprendido) ¿Una bruja? ¡Quién lo diría! ¡Con esa pinta!...¿Y tú? ¿Qué experiencia tienes? ( Dirigiéndose al Lobo)

LOBO: Pues yo…señor…siempre he sido Lobo Feroz. En todos los cuentos de lobos he salido. Me he comido a Caperucita, a su abuela, a los 7 cabritillos…y siempre me he quedado tan fresco, pero con los Tres Cerditos no puedo ni a tiros ¡Ya estoy harto de ellos!

ESCRITOR: Sin garras no pareces un lobo

LOBO: ¡Eso es una vieja historia! ¿No le parezco más interesante ahora? ( se da una vuelta por el escenario)

ESCRITOR: Bien, bien, bien… ¿Y ese marino que veo ahí, de quién se trata?

GARFIO: (sale al centro) ¡Soy el más valiente marino que hayan conocido los mares, he luchado con los más fieros piratas y a todos los he vencido, he asaltado cientos de barcos y mi nombre es el más temido, soy el valiente, el inigualable Capitán Garfio!

ESCRITOR:¿El de Peter Pan?

GARFIO: ¡El mismo!

ESCRITOR: ¿Y qué haces aquí? Creía que estabas contento con tu trabajo…

GARFIO: ¡Y así era! Hasta que la plomiza de Wendy se enamoró de mí y ya no me deja parar ni a sol ni a sombra ¡Además, necesito aventuras nuevas! ¡Usted ya me entiende!

ESCRITOR: Bien, bien, bien… Así que todos queréis hacer algo diferente a lo que lleváis haciendo toda la vida ¿no es así?

TODOS: ¡Así es , señor escritor!

ESCRITOR: Bien,bien,bien…¿Y qué es lo que sabéis hacer?

BRUJA: ¡Uy, pues muchas cosas! Cantar, bailar…

          (La conversación queda interrumpida con unas voces que se oyen fuera )

VOZ: ¡No,no,no! Al escritor no se le puede molestar ahora. Está muy ocupado trabajando.

PRINCIPE: ¿Cómo que no se le puede molestar? ¿Usted sabe quienes somos? ¡Este cerdito y esta señorita llamada Wendy son mundialmente conocidos! ¡Y yo soy el Príncipe de Blancanieves. Si no me dejas pasar mandaré que te encierren en las mazmorras de mi castillo y que solo te den de comer coliflor podrida.

VOZ: ¡Tú que me vas a encerrar a mi! ¡No digas tonterías!

ESCRITOR: ¿Qué es lo que ocurre ahí fuera?

VOZ: Señor, aquí hay tres individuos que se empeñan en hablar con usted. Ya les he dicho que está ocupado…pero ellos insisten…

PRINCIPE:  ¡Esos personajes que hay dentro son unos impostores, señor escritor! ¡Ninguno es lo que parece! ¡Están tratando de engañarle!

ESCRITOR: Cada uno me ha dicho de dónde viene y qué es lo que quiere. ¡No veo el engaño!

PRINCIPE ¡Ninguno de los tres tiene sus herramientas de trabajo! ¿Cómo van a desempeñar su papel?

BRUJA: ¡Ni falta que nos hace! ¡Vamos, chicos, es el momento!

          (El Lobo y Garfio se unen a ella y juntos interpretan una canción. El escritor queda encantado)

ESCRITOR: ¡Magnífico! (aplaudiendo) ¡Fabuloso! En todos mis años de escribir cuentos nunca había visto una actuación semejante! ¡Un señor elegante, una chica moderna y un pirata con parche, es la combinación perfecta para la historia que estoy tramando! ¡Se me acaba de ocurrir algo fantástico! Cuando hable con el editor me lo publicará seguro, y será un puntazo en ventas. Bien, bien,bien.

CERDITO: ¿pero, y nosotros qué?

ESCRITOR: Vuestro papel está ya muy visto. Los niños necesitan cosas distintas de vez en cuando

CERDITO: ¡No hay derecho! ¿Dónde voy a encontrar otro chollo como el que tenía? Me voy a la Oficina de Empleo ahora mismo. A ver si tiene algo para mí…

PRINCIPE: ¡Qué situación! Sin bruja mi cuento ya no tendrá emoción. Nadie le querrá leer y desparecerá de los “cuarenta principales”. Blancanieves se pondrá hecha una fiera y la coliflor podrida me la tendré que comer yo.

WENDY: ¡Anda tonto! (al Príncipe) ¡Pues no te vayas con ella! ¡Quédate conmigo! Te haré vivir aventuras excitantes ¡Mira qué bien estoy! Y además soy una excelente cocinera…

PRINCIPE: (dejándose convencer)  ¿si? ¡De verdad!...

ESCRITOR: ¡Vamos, vamos! ¡Venid conmigo, tengo mucho que pensar sobre vosotros

          ( Salen todos los personajes cada uno a sus asuntos. Todos muy contentos y satisfechos con su nueva situación) 



                                       FIN

                 Y hasta aquí llegó la función, 
                si el leerla os produjo agradado,
                 y a modo de conclusión
                  juntad palma con palma 
                  y aplaudid con decisión. 


                                   



domingo, 24 de mayo de 2020

REVOLUCIÓN DE LOS CUENTOS (PARTE II)

Y seguimos con nuestro teatrillo infantil. Recordemos que el Lobo, la Bruja y el Capitán Garfio se salieron de su cuento para buscar otros papeles diferentes, pero no les va a resultar nada fácil. Si queréis refrescar la memoria os dejo este enlace PRIMERA PARTE, y veamos ahora que es lo que les ocurre y que nuevas aventuras nos depara la historia.


Señoras y señores,
damas y caballeros,
ocupen sus asientos,
que el espectáculo
va a dar comienzo.

          ( Aparece el Príncipe de Blancanieves) 

PRÍNCIPE: ¡No puede ser! Esto es muy extraño. En su cuarto no está, ni tampoco en el laboratorio de hechizos y venenos (Pensando) Además…hace tiempo que no veo por aquí su escoba…¿Dónde se habrá metido? ¡No quiero ni pensar en cómo se va a poner Blancanieves si se entera que ha desaparecido! ¡Tengo que encontrarla como sea!

          (En ese momento se le acerca  Wendy)

WENDY: ¡Garfio! Garfito mío! ¡Ven conmigo, mi amorcito!

PRINCIPE: ¡Yo no soy Garfio! (responde el Príncipe ofendido) ¡Soy el valiente príncipe del cuento de Blancanieves! ( Y saca pecho) El único que pudo salvarla del malvado hechizo en el que cayó

WENDY: Bueno, bueno,  y a mí ¡qué me importa eso! Yo solo quiero saber si has visto por aquí al Capitán Garfio...

PRINCIPE: ( extrañado) ¿Al Capitán Garfio? ¡Pero ese no es de otro cuento…! ¿Quién eres tú? Me parece que te estás equivocando de sitio.

WENDY: ¿Es que no me reconoces?

PRINCIPE: ¡Ah, si! Tu eres Alicia, la del País de las Maravillas!

WENDY: ¡Uy no, qué horror!

PRINCIPE: Pues entonces debes ser…Dorothy, la del Mago de Oz!

WENDY: ¡No aciertas una! Serás todo lo valiente que quieras pero estás poco ilustrado en cuentos infantiles (Estirándose) ¡Yo soy Wendy! ¡Wendy, para que te enteres! ¡Pero si todo el mundo me conoce!

PRINCIPE: Pues para que veas, a mí eso tampoco me importa. Yo solo quiero encontrar a la madrastra de Blancanieves, que como llegue a palacio sin ella y mi mujer se entere, me deja sin cena y durmiendo en el sofá del cuarto oscuro. ¡Menuda es!

WENDY: (con nostalgia) ¡Y yo a mi Garfito! Desde ayer por la tarde no le he vuelto a ver y estoy seriamente preocupada.

PRINCIPE: Oye, ¿Y no te parece extraño que hayan desaparecido los dos a la vez?

WENDY: ¿Extraño? ¿No estarás insinuando que se han fugado juntos?

PRINCIPE: ¡Y por qué no! ¡Todo es posible!

WENDY: ¡Ay, no me digas eso que me partes el corazón! Mi Garfio con otra…¡No lo soportaría! Claro, que con lo bueno que está…¡cualquier frescachona…!( Se pone triste y empieza a llorar. El príncipe la consuela)

PRINCIPE: ¡Anda, anda, Wendy! ¡No te pongas así! A lo mejor aparece cuando menos te lo esperes. Mira, vamos a ver si sale algo en las noticias.

          (El Príncipe saca su portátil último modelo y pone el telediario. Se oye a la presentadora diciendo...))

          “Misteriosa desaparición del Lobo Feroz. Desde ayer por la tarde falta de su domicilio, sin que nadie hasta el momento sepa su paradero. Una patrulla de la Guardia Civil ha rastreado la zona durante toda la noche sin resultado, aunque algunos vecinos de Villacuento de Arriba creen haberle visto en compañía de una bruja y un viejo marino, el cual podría tratarse del Capitán Garfio, pues algunos de sus hombres también han denunciado su desaparición. Según parece podrían estar a la espera de presentarse a un casting para nuevos personajes de cuentos.

          (y en ese momento aparece uno de los Tres Cerditos)

CERDITO: ¿Habéis oído lo mismo que yo?

PRINCIPE: ¡Claro que lo hemos oido! ¡No estamos sordos! A esta hora ya lo sabrá todo el mundo

WENDY: ¡Si ya sabía yo que este guaperas de Garfio me engañaba! Claro, como es tan monín y apuesto, se las trae de calle a todas ¡Y ha tenido que ser con esa horrorosa de bruja! ¡La más horripilante! Pero…¿Qué tiene esa que no tenga yo? ¡Vamos a ver!

PRINCIPE: ¡Pues eso digo yo! ¡Que ya se podía haber marchado con otra y haber dejado a la bruja de mi cuento! ¡No quiero pensar en cómo se va a poner Blancanieves!

CERDITO: ¿Y nosotros? ¿Qué vamos a hacer mis hermanos y yo? Teníamos el trabajo asegurado con el lobo…a mí me salía de maravilla lo de preparar el caldero de agua hirviendo…y disfrutábamos de lo lindo viendo como se le pelaba el culo…¡Ah, me parece imposible que esto esté pasando! Ahora tendremos que ir a la Oficina de Empleo.

          (Los tres quedan en silencio. Están muy apesadumbrados)

WENDY: ¿Pues yo no voy a permitir que esto termine así! A esa bruja me la como con patatas antes de verla del brazo de mi piratita ¡Chicos, tenemos que hacer algo!

PRINCIPE: (Sacando su espada) ¡De acuerdo! ¡Por dónde empiezo!

WENDY: ¡Alto, no te envalentones! Estas cosas hay que pensarlas bien, no todo se resuelve a espadazos

          (Se ponen los tres a pensar concienzudamente)

CERDITO: ¡Ya  lo tengo! Tenemos que pensar en algo que les de fuerza y seguridad. Si los despojamos de ello estarán perdidos y todo les saldrá al revés. No tendrán más remedio que regresar de donde han salido.

PRINCIPE: ¡Anda con el cerdito! ¡Y parecía tonto!

WENDY: No interrumpas, Príncipe, que espantas las buenas vibraciones. Pensemos qué puede ser…

          (Vuelven a pensar otra vez muy concentrados)

PRINCIPE: La bruja no sale nunca sin su escoba ¡Hasta duerme con ella en un lado de la cama!

WENDY: Pues Garfio, Garfio…¡Le encanta su espada! Tampoco sale sin ella. Cada mañana la limpia, la retoca y se la cuelga a la cintura orgulloso.

CERDITO: ¿Y el lobo? ¡Qué hacemos con el lobo? No tiene escoba, ni espada, ni ninguna cosa que le podamos quitar…¡Este es un problema!

          (Otra vez piensan)

CERDITO: ¡Ya se! ¡Las garras! ¡Le cortaremos las pezuñas para que se sienta débil!

PRINCIPE: ¡Buena idea!

CERDITO: ¿Pero cómo les quitamos todo eso sin que se enteren?

WENDY: ¡Eso dejádmelo a mí! Esta noche mismo iremos a Villacuento de Arriba, buscaremos el lugar en que se alojan y cuando estén durmiendo ¡zaca, carraca! Les quitamos los objetos y…¡Adiós muy buenas!

CERDITO: ¿Sin que se enteren?

WENDY: ¡Sin que se enteren! Prepararé una carta de amor al Capitán llena de polvos sedantes para que sueñen con los angelitos toda la noche.

PRINCIPE: ¡Bien pensado, Wendy!

WENDY: ¡Pues venga, a la carga, que no hay tiempo que perder!


          (Y se van cantando muy contentos dispuestos a preparar el plan.)
 (Y poco después aparece el Capitán Garfio con una carta en la mano) 

GARFIO: ¡Qué extraño! Me acaban de entregar esta carta a mi nombre ¿De quién será? A nadie he contado nada, he andado con todo el sigilo del mundo ¡Quién se habrá enterado de que estoy aquí? Espero que no sea la que estoy pensando porque si es así…¡Estoy más pillado que un boquerón en la sartén!. Bueno, veamos (la huele) ¡Mira que este olor me parece familiar! Empiezo a sospechar lo peor. (Lee) “Querido Capitán: soy Wendy, tu amada, amadísima.” (Para sí) ¡Lo que me temía! (Sigue leyendo) “ No puedo vivir sin ti, amorcito. Me muero por tus huesitos y necesito que estés a mi ladito. ¡Vuelve conmigo, guapo ¡Tío bueno, macizón! Te daré un besito que te gustará…¡Mogollón!

GARFIO: ¡Qué espanto! Ahora si que estoy pillado, pilladísimo ¿Cómo me habrá encontrado? ¡No lo entiendo !Esta es capaz de presentarse aquí y estropear todo el plan. No me fío de ella ni un pelo. Si la carta ha llegado, detrás puede venir su autora ¡Por todos los monstruos marinos! ¡Tengo que avisar a la Bruja y al Lobo ahora mismo!

          (Hace intento de marcharse, pero antes llegan la Bruja y el Lobo)

BRUJA: ¿Qué ocurre que se te ve tan alterado? ¿Te ha sentado mal la cena?

GARFIO: ¿La cena? ¡Ojalá fuera eso! ¡Mira, esto es lo que se me acaba de indigestar! (le enseña la carta)

BRUJA: (Se detiene un momento para leerla) ¡Pero esta carta es de Wendy…!

GARFIO: ¡Mal rayo la parta!

LOBO: ¿Y cómo se ha enterado de que estás aquí?

GARFIO: ¡Y yo qué diablos sé! Esa estúpida ha debido contratar un detective privado para que me vigile, de otra forma no me lo explico…

LOBO: (temblando) ¡Cielos, por todas las caperucitas que me comí en otro tiempo! Si se han enterado en el cuento de Peter Pan de tu fuga, también se pueden haber enterado de la nuestra en el de los Tres Cerditos y Blancanieves.

BRUJA: ¡Uy, calla, Lobo! ¡Que no lo quiero ni pensar! Si tengo que volver a mi vida anterior me da un patatús, ahora que estoy a las puertas de convertirme en una gran estrella…

GARFIO: Si, una estrella estrellada contra el suelo es lo que serás si no pensamos en algo, porque me estoy temiendo lo peor de lo peor.

LOBO: ¡Estoy bloqueado! No se me ocurre nada. Además, ¿no notáis un extraño olor en esta carta?

GARFIO: Si, si, yo también me he dado cuenta al abrirla

BRUJA: ¡Quietos! ¡Que nadie más la toque!  ¡Podría estar envenenada! ¡Garfio, entrégamela con mucho cuidado! Soy experta en venenos y hechizos.
          ( Garfio se la entrega nervioso, la Bruja la coge con dos dedos y la examina)

BRUJA: ¡Lo que suponía! Esta carta tiene algo, aunque no puedo decir qué. Ya estamos todos contaminados, pero desconozco los efectos. Quieren impedir a toda costa que sigamos adelante.

LOBO:) (enfadado) ¡Pues no tienen ningún derecho! ¿quién son ellos para impedir que cambiemos de vida? ¡Como esos tres cochinos apestosos me hagan regresar, juro que me los comeré sin contemplaciones! ¡No les va a dar tiempo a decir ni pío! ¡Qué se rían de su padre! ¡Vamos, hombre!

BRUJA: ¡Calma, Lobo, calma! Enfadándonos no arreglamos nada. Lo que hay que hacer es pensar algo antes de que el veneno haga su efecto, y así podremos estar preparados.

GARFIO: (Bostezando) ¡Déjalo para otro día! Yo no estoy para pensar. Me está entrando un sueño terrible…

BRUJA: ¡No, no, Garfio! ¡Tienes que estar despierto! ¡No te puedes dar por vencido ahora!

GARFIO: ¡Es imposible! Me pesan los párpados. No consigo mantenerlos abiertos. Tengo que irme a la cama ahora mismo. ¡Buenas noches! 

BRUJA: (Desesperada) ¡Es el veneno! Lobo, Lobito, amigo querido, pensemos algo entre los dos antes de que sea demasiado tarde.

LOBO: No sé, bruja. A mí también me está dando un sueño muy pesado…

BRUJA: (Le zarandea) ¡Lobo, venga, qué no se diga! Un personaje feroz como tú no se puede dar por vencido tan rápidamente

LOBO: ¡Soy incapaz de pensar! ¡Lo siento! ¿Dónde está mi osito de dormir? Juraría que lo había dejado por aquí

BRUJA: ¡Qué malévolo plan habrán trazado contra nosotros! Parece que el efecto que tiene es el sueño. Veré si puedo eliminar el hechizo.
“Abra, cadabra
cuerno de cabra
ojo de grulla,
que el veneno se diluya”
Nada. No lo consigo. Lo intentaré de nuevo.
“ Abra cadabra
melón y sandía,
calabaza podría,
deshaz ahora mismo esta avería”
(Bosteza) Ya me empieza a dar sueño a mí también. Bueno, no he conseguido deshacer el hechizo pero por lo menos sus efectos no serán muy duraderos ¡Ya no puedo más! ¡Me caigo de sueño! 

          (Se oscurecen todo. Los tres amigos han caído en un pesado sueño)  
¿Conseguirán hacer realidad su sueño? 
¿Se saldrán con la suya sus adversarios?
Lo sabremos en la tercera y última parte
(Continuará)





jueves, 21 de mayo de 2020

REVOLUCIÓN EN LOS CUENTOS ( PARTE I)

El teatro siempre me ha gustado mucho. Quizá más para interpretarlo que para verlo. Asi pues, numerosas veces me he me vestido de algún personaje de ficción y de esa guisa me he presentado a dar la clase. ¡No podéis imaginaros la sorpresa de los niños! ¡Cómo se reflejaba la ilusión  en sus caritas!¡Y cuánto interés ponían en lo que les contaba y enseñaba!¡Ni uno se distraía! Los pobres necesitan un poco de estímulo y juego para aprender.
Otras veces también me he subido al escenario ( menos de las que me hubiera gustado) para interpretar alguna obra infantil que yo misma he escrito, o hacerles a ellos partícipes también y crear una pequeña  Compañía de Teatro que despertara su gusto por este arte tan antiguo.
Pues bien, hoy haciendo limpieza me he encontrado con algunas de esas obritas que escribí, y me ha parecido divertido publicar alguna por aquí. Quizá se la podáis leer a algún niño de vuestra familia (hijos, nietos, sobrinos...)
Ahí va una de ellas. Se divide en tres actos por lo que la publicaré en tres veces para no cansaros mucho. Espero que os guste y disfrutéis volviendo a ser niños otra vez.



           LA FUGA

Atención , atención,
señoras y caballeros,
niñas y niños, 
abuelas y abuelos,
escuchad la historia 
que voy a contar con esmero.
Solo les pido
silencio y atención
para que cada cual
pueda disfrutar de la función.

En un parque de una pequeña ciudad, lleno de bancos y de árboles, aparece un lobo, con un sombrero y un bolso de viaje. Se sienta en uno de los bancos. Está cansado y saca del bolso un bote de coca-cola. Bebe. Se mira el reloj impaciente. Parece que está esperando que llegue alguien. Se levanta nervioso y  mira para ver si viene. Nada. Se vuelve a sentar. Se va poniendo cada vez más inquieto)

LOBO: ¿Será posible? Había quedado aquí con ella a las cinco (se mira el reloj) ¡Y ya son las cinco y media y no ha aparecido! ¿Se le habrá olvidado? (se levanta, mira otra vez a ver si viene) Pero no…¡Cómo se va a olvidar de una cosa tan importante! ¡Esto me pasa a mí por fiarme de los humanos!...¡Qué ganas me están dando de comerme a uno! Pero no, no…¡Ya no me acordaba que me he hecho vegetariano! (se mira el reloj otra vez) ¡Las seis menos cuarto y nada! ¡Como me llegue a dar plantón se va a acordar ésta de quien es el lobo feroz! ¡Será posible!

          (Y en ese mismo momento entra una bruja con una mano sujetando la escoba y con la otra arrastrando una maleta de ruedas)

 BRUJA: ¡Ay, lobo, lobito, discúlpame!

LOBO: ¿Pero se puede saber dónde te habías metido?

BRUJA: ¡Perdón una y  mil veces, querido! Mi escoba voladora no arrancaba y el autobús ha llegado con media hora de retraso, además tampoco encontraba mi espejo mágico y…¡Me ha sido imposible venir antes!

LOBO: ¡Pues podías haberme dado un toque por el móvil! ¡Digo yo!

BRUJA: ¡Es cierto! ¡No lo he pensado!. Pero…¡sentémonos que estoy sofocada!

          (Se sientan en el banco los dos)

BRUJA: (Se saca un abanico y se da aire con una mano, con la otra se mira en el espejo) ¡Y con estas carreras menudos pelos se me han puesto! ¿Tienes algo fresquito para tomar?

LOBO: (Sacando otra coca-cola del bolso) ¡Bueno, vamos al grano!

BRUJA: ¡Eso, eso, a lo que nos interesa!

LOBO: ¿Te lo has pensado bien? ¿Estás decidida a hacerlo?

BRUJA: Te aseguro que cambiar de cuento es lo que más deseo en este mundo.

LOBO: Puede que no tengamos suerte…y no nos contraten.

BRUJA: ¡Pues me da igual! ¡Con tal de no soportar a esa estúpida de Blancanieves y a su engreído Príncipe, me da exactamente igual! ¡Aunque me quede en paro!

LOBO: Pues por el bosque se comenta que tú fuiste la que le dio la manzana envenenada para dejarla fuera de circulación…

BRUJA: ¡Claro, porque no tuve más remedio! Tú no sabes lo que es aguantar todas sus impertinencias. Que si un día me pone una cáscara de plátano por donde paso, que si otro me esconde el espejo, que si me rocía con sal el helado de chocolate…¡Y lo último! ¡Lo peor de todo! Lo que me decidió a marcharme…¿sabes qué fue?

LOBO: ¡No!

BRUJA: Me cortó mi maravillosa melena de pelo negro mientras dormía y tuve que asistir al aquelarre de la noche de san Juan, sin mis maravilloso pelo-estropajo. ¡No sabes la rabia que me dio presentarme así delante de todas mis compañeras! ¡Fui el hazmerreír de la noche! Aquel mismo día pensé que había ido demasiado lejos y decidí definitivamente buscar trabajo en otro cuento ¡En el de Blancanieves es imposible vivir! Un cazador me contó que tú sabías de un escritor que estaba buscando historias…¡Y ya ves! ¡Aquí estoy!

LOBO:  (Conmovido por el relato de la bruja) ¡Ah, cómo te entiendo, querida amiga! Para mí resulta también insoportable trabajar con los Tres Cerditos, que yo no sé cual de los tres tiene más mala…¡tú ya me entiendes! Cada vez que alguien abre el cuento para leerle…¡Me echo a temblar! Porque ya sé como voy a terminar ¡Con todo el culo chamuscado! ¿Qué te parece?

BRUJA: ¡Pues que nos merecemos algo mejor, querido! ¡Qué ya está bien! Que por la miseria que nos pagan no vale la pena aguantar tanto…

          (A lo lejos se ve paseando a un pirata, va temeroso, aparece como si quisiera esconderse de algo)

LOBO: ¡Mira Bruja ¿no es aquel el Capitán Garfio?

BRUJA: ¿Garfio? ¿El de Peter Pan?

LOBO: Si, el mismo. Ahí está con su vieja espada de marino y su sombrero de plumas (le llama) ¡Garfio! ¡Capitán! ¡Ven a sentarte con nosotros!

          (El Capitán se acerca sigiloso)

LOBO: ¿Conoces a la bruja? Es una vieja amiga.

GARFIO: (Haciendo una reverencia) ¡A sus pies, señora! (Mira a un lado y otro desconfiando) ¡Shhhhh! ¡Nadie debe saber que estoy aquí!

LOBO: ¿Qué te ocurre, has tenido otra pelea con ese mocoso vestido de verde?

GARFIO: ¡No, que va! ¡Mucho peor que eso!

LOBO: ¿Ha naufragado tu barco? ¿Has perdido a tus hombres?

GARFIO: ¡No, no, todavía peor! (Acercándose para contarles el secreto) ¡Wendy se ha enamorado de mí!

BRUJA:  (Palmoteando de alegría) ¡Pero eso es estupendo!

GARFIO: ¿Estupendo? ¡No le veo la gracia! Me persigue sin darme respiro. Me siento acosado. Voy a denunciar el caso a la Asociación General de Personajes. ¡Está representando un papel que no le corresponde!

BRUJA: Si tu quisieras…yo podría hacer…algún trabajillo para que desapareciera sin dejar rastro. Je,je,je...

GARFIO: ¡Ni hablar! ¡Entonces me denunciarían a mí!

LOBO: ¡Tengo una idea mejor!

GARFIO: ¡Habla!

LOBO: ¡Cambiarte de cuento!

GARFIO: (Desconcertado) ¿Cambiar de cuento? ¡En mi vida he oído una cosa semejante! No sé … Mi personaje es este y no se si sabría…¡Toda la vida llevo haciendo lo mismo!

LOBO: ¡Pues por eso! ¿No te parece que huele ya un poco mal? ¿Es que no te aburres?

GARFIO: Bueno…

BRUJA: ¡Ea, no lo pienses más! Nosotros ya lo hemos decidido. El lobo conoce a un escritor que anda buscando personajes para un cuento nuevo.

LOBO: ¡Mañana por la mañana hablaremos con él!

GARFIO: ¿Pero no os asusta echar todos estos años por la borda?

LOBO: ¡Un poco! ¡Pero hay que arriesgar! Yo ya estoy hasta el último pelo de los estúpidos cerditos, que mira como me tienen el culo de tanto meterlo en el caldero (se lo enseña y lo tiene todo quemado)

BRUJA: ¡Y yo ya no soporto más a Blancanieves y al Príncipe! ¡Vaya pareja de engreídos! ¡Venga, Garfio, anímate! ¡Apuesta por el cambio!

LOBO: Puedes ser marino de otra historia. Ir con Simbad o con Barbarroja…

GARFIO: ¡No, con ese no que ya tuvimos una pelea hace años!

BRUJA: Bueno, pues ve con quien quieras. Hazte empresario, conductor de autobús escolar, pon una tienda de telefonía móvil...

GARFIO: ¡Está bien ,está bien! ¿Me habéis convencido! Un cambio de aires no me sentará nada mal.

LOBO: ¡Estupendo! ¡Así me gusta, Garfio! ¡Con decisión! Brindemos por nuestras nuevas vidas ( saca de su bolso una botella de champagne y tres copitas)

BRUJA: Ya me parece estar viendo los titulares de mi nuevo cuento. Con mi experiencia profesional exigiré ser la protagonista principal

LOS TRES: ¡Salud! ¡Suerte! ¡Por nosotros! Ja, ja, ja

          (Desaparecen del escenario)
                   (Continuará)